miércoles, 7 de diciembre de 2011

ANUNCIO QUE ME ACOMPAÑA, DESDE NIÑO.



Tristemente desaparecido. Visible hasta hace una par de décadas en la parte trasera de "Almacenes Acín" de Barbastro (Huesca), situada a pies del río Vero, en la antigua intersección de la carretra de Graus y Monzón. Siempre, bajando la pendiente de la carretera de Graus, la felicidad de la madre y el niño, mostrando la taza de chocolate (terroso y grumoso como el cacao) te hacía salivar. La modernidad de la piqueta y los paraísos pérdidos.





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